DONOTS
Coma Chameleon
(INDIGO /SOLITARY MAN)
El virus Billy Talent que se extendió el pasado año por medio mundo y, muy especialmente en Alemania donde causó auténtico furor, sigue cobrándose víctimas. Los últimos han sido los mismísimos Donots, una formación teutona con la friolera de quince años en activo y que con su nuevo trabajo, Coma Chamaleon, despiertan del inexplicable letargo de cuatro años mostrando su vertiente más agridulce, puede que encabronada, noctámbula y, sin duda, madura.
La bestia se ha despertado con ganas de marcha y los síntomas de intoxicación son más que evidentes en las vibrantes Break My Stride y Pick Up The Pieces, dos afiladas y gritonas piezas que recuerdan irremediablemente a los canadienses de ‘Red Flag’, ‘Fallen Leaves’ y ‘Surrender’. Carpetazo pues al llamado ‘happy punk’ que emanaba la trilogía formada por Pocketrock, Amplify The Good Times o Got The Noise. El tema inicial, a modo de intro, tampoco deja lugar a dudas. En él, los de Ibbenbüren se sirven de una frase del poeta neoyorquino Gregory Corso, gran sátiro y conocido por defender en a ultranza a los marginados, que viene a decir que el verdadero poder es no necesitar dar cuentas a nadie. Toda una declaración de intenciones para un quinteto que ha creado su propio sello, Solitary Man, para publicar su séptimo trabajo de estudio tras abandonar su disquera de siempre por sentirse poco respaldados.
Era lo mejor que podían hacer y así se demuestra en Coma Chameleon, un álbum muy compacto que chocará de primeras a sus viejos seguidores por el nuevo rumbo, algo más siniestro, pero convencerá a la segunda o tercera escucha gracias al gancho innegable de joyas como las citadas anteriormente, la melancólica ‘Stop The Clocks’, la intensa ‘New Hope For The Dead’ o ‘The Right Kind Of Wrong’, con un inicio musculoso a lo Hell Is For Heroes pero desenlace plenamente punk pop.
Luis Benavides
